¿De qué hablamos cuando hablamos de Parte del Aire?
Un programa diferente en una radio diferente
Un programa diferente es “Parte del Aire”, y en una radio diferente es la Radio Cualquiera 94.3 MHz. ¿Por qué diferente? Porque “Parte del Aire” es un programa incomparable a lo que estamos acostumbrados a escuchar en radio. Y justamente la Radio Cualquiera también es distinta, porque es una radio comunitaria. Un medio alternativo que le da voz a la gente. Este ensayo propone dar herramientas útiles a la hora de realizar un radiorevista. Además, contar qué es el programa “Parte del Aire” y cuál fue mi experiencia al pasar como productora del mismo.
En la década del ´20 nadie podía imaginar que aquella incipiente y nueva forma de comunicarse entre los hombres se convirtiera, con el paso del tiempo, en una caja de sonidos que acabara informándonos, entreteniéndonos, educándonos, acompañándonos en nuestros viajes, despertando nuestra imaginación, haciéndonos reír, llorar, cantar...
En relación con otros medios de comunicación, la radio genera una situación comunicativa muy particular, en la que emisor y receptor se ven sin ser vistos, en la que se perciben espacios sin ser percibidos, en la que, sobre la nada, se dibujan mares, ríos, montañas, animales, rostros, sonrisas, tristezas,... La radio, como muchas veces se ha dicho, es un medio ciego, pero también es, al mismo tiempo, un mundo a todo color.
La radio es todo eso porque, en aquel que la escucha, genera constantemente imágenes mentales que, a diferencia de esas otras imágenes que ofrecen el cine, la televisión, la prensa, la fotografía o los videojuegos, por citar algunos ejemplos, no están limitadas por espacios, ni por pantallas, ni por colores, ni por sonidos.
La capacidad de generar imágenes mentales en los oyentes es, sin duda, la principal especificidad de la radio como medio de comunicación, aunque tradicionalmente también se le han atribuido otras propiedades a las que necesariamente tenemos que referirnos: su inmediatez, la heterogeneidad de su audiencia, su accesibilidad o la credibilidad de sus mensajes. Además, la radio, en comparación con la prensa o la televisión, es barata y técnicamente sencilla. No hace falta disponer de grandes infraestructuras para emitir, ni trasladar cámaras, ni equipos de iluminación, ni poner en marcha impresionantes rotativas.
La radio, pese a los avances que han experimentado otros medios gracias a la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, sigue siendo, en la actualidad, la más rápida y la más instantánea, sobre todo a la hora de transmitir acontecimientos noticiosos de última hora. De la misma manera, la radio no ha perdido la virtud de llegar a todos los públicos, porque, entre otras cosas, sus mensajes son sencillos y fáciles de entender.
Radio Cualquiera, una radio diferente
está ubicada en el Centro Cultural La Hendija (Gualeguaychú 171), y surgió con la intención de poder escuchar en el dial distintas expresiones que hasta el momento no tenían oportunidad. La idea original se pensó hace varios años, en el 2005. Luego de los debidos trámites, el 15 de septiembre de 2006 Radio Cualquiera comenzó con sus emisiones.
La radio surge con el objetivo de generar un lugar atravesado por voces, música, relatos. El deseo de sus creadores, era poder hacer y escuchar otra radio.
No es común que Radio Cualquiera esté ubicada en el Centro Cultural La Hendija. Este centro inició sus actividades por allá en 1989 y hoy en día siguen con muchas actividades, teniendo salas de cine, clases de tango, salas de música, teatro, entre muchas actividades más. Y en este centro inicia sus actividades la Radio Cualquiera , una radio alternativa, en la que la programación que tiene es de emisión semanal, dedicados principalmente a la música, al humor, entre otros.
La radio Cualquiera posee una página de Internet para que los oyentes escuchen su programación.
Los oyentes no son muchos. Principalmente las personas que escuchan esta radio, son aquellas que tienen conocidos trabajando, aquellos que hicieron algún programa, etc.
Es por eso que es necesario tener en cuenta varias cosas para atraer oyentes. A continuación las presentamos.
¿Qué debo saber a la hora de realizar un programa en radio?
Los medios de comunicación dan mucha importancia a los datos de audiencia, puesto que quieren saber cuánta gente los escucha (caso de la radio), los ve (caso de la televisión y el cine) o los lee (caso de los medios impresos). Pero no sólo eso, sino que, además, necesitan conocer qué tipo de personas están al otro lado del aparato receptor o de los ejemplares vendidos. Es lo que se llama el perfil de la audiencia. Este término engloba un determinado tipo de información sobre el público como el sexo, la edad, el estado civil, el nivel cultural, la clase social o el lugar de residencia, entre otros aspectos.
Cuando pienso en una programación para radio, lo primero que pensar es en el oyente. Entonces me pregunto: ¿Cuál es la programación que quiere escuchar? ¿Qué temas le interesan al oyente? ¿Qué música quiere escuchar?
Para responder estos interrogantes, antes que nada tenemos que tener en cuenta varias cosas. En primer lugar, ¿Quién será mi público destinatario?
Pueden ser jóvenes, adultos, niños, ancianos. Pero teniendo en cuenta el público, y una vez que esté definido, tengo que proponer un horario de salida al aire del programa. Es muy importante tenerlo en cuenta. Porque no puedo emitir un programa a las seis de la mañana dedicada a los adolescentes. A esta hora, la mayoría duerme. A las seis AM sería indicado un público adulto, que sale a trabajar informándose sobre lo que pasa en la ciudad, en la provincia, en el mundo. Y en tercer lugar, algo relacionado con esto último. ¿Qué tipo de programación hago? Si ya tengo el público y el horario, tengo que adecuar la programación a ellos.
Para la planificación de un programa, según los autores Mario Portugal y Héctor Yudchak, se hace necesario desarrollar la idea original en diversos aspectos, entre los que se cuentan la temática, el diseño general, los contenidos, el equipo, la emisora, la periodicidad, el día, el horario de emisión y la generación de recursos económicos.
Todo esto y más es necesario a la hora de emitir un programa radial. ¿Qué más? Conductores con mucho encanto y creatividad.
“¿Cuántos conductores para una radiorevista? Hay una poderosa razón para trabajar con uno: la dificultad de encontrar dos. Ante el micrófono, también vale aquello de mejor solo que mal acompañado. Y es que si la pareja no está bien acoplada, si no juegan en igualdad de condiciones, el resultado será contraproducente...Si podemos contar con dos buenos animadores, tan dinámicos como balanceados, multiplicaremos las posibilidades comunicativas de la revista.” [1]
[1] LÓPEZ VIGIL, José Ignacio “Radiorevistas”. Manual urgente para radialistas apasionados. Diseño PDF: Inti Barrientos. Página 247.
José Ignacio López Vigil, también se refiere a la disposición de una tercera voz en la conducción del programa y lo que propone es reservarla para una sección especial, para realizar alguna entrevista, para leer los mensajes, entre otros.
Ya sabemos que lo mejor es que sean dos conductores y un tercero para las secciones fijas, para los saludos, etc. Pero lo importante es que los conductores tengan chispa. Que se complementen. Los conductores pueden ser dos hombres o dos mujeres. Pero lo ideal, a mi gusto, es la combinación de voces lo que hace interesante el programa, generando contrastes entre las voces.
La técnica por sí sola no aporta la creatividad. Da unas posibilidades, unos recursos, pero todo dependerá del uso que cada profesional les dé. Es justo en esto en lo que debe basarse la concepción radiofónica y no tanto en disponer de más o menos, mejor o peor tecnología. La innovación técnica abre las puertas a una elaboración más integrada de textos, voces, músicas y silencios.
Nos preguntamos: ¿en qué se puede experimentar en la radio? Pensamos en los formatos, en la artística, en el tono de la conducción o la locución, en la construcción del lugar del entrevistado, en la hipótesis de recepción del público que se construye.
Siguiendo con la línea de los conductores, es importante hablar del ritmo de la locución. López Vigil dice que uno atropellado y la otra en cámara lenta, no funciona. Tampoco funciona si uno de los conductores suena leído y el otro mantiene un tono coloquial, en este caso se descompensan. Los conductores tienen que tener chispa, estar despiertos todo el tiempo, no dormirse.
“El balance más importante, sin embargo, es el que se establece entre los conductores y el público. A los oyentes no los vemos, pero están ahí, los presentimos, son nuestros interlocutores. De este modo, tenemos un colega al lado y otro enfrente (el radioescucha). Y tenemos que dirigirnos tanto a uno como al otro. Cada conductor deberá mantener, entonces, una doble dirección en su diálogo: hacia el compañero y hacia la audiencia”.[1]
[1] LÓPEZ VIGIL, José Ignacio “Radiorevistas”. Manual urgente para radialistas apasionados. Diseño PDF: Inti Barrientos. Página 248.
¿Qué busca el oyente en la radio? Una persona prende la radio y pone el dial, buscando una voz cálida que nos dé compañía, que nos informe de lo que pase en la actualidad, que nos eduque, nos forme, que nos entretenga, que nos divierta y un programa en el cual podamos participar.
Si nuestro objetivo es realizar un programa que permanezca un buen tiempo en el aire, aunque se trate de una temporada, hay que tener en claro algunas metas fundamentales. Debemos alcanzar un nivel básico de calidad, debemos satisfacer los objetivos del productor y tratar de sostener en el tiempo a la programación.
“Pensá bien qué querés hacer, porque en este tipo de proyectos uno trata de llegar al objetivo lo más rápido posible, y no gastar pólvora en chimangos. Saber lo que se quiere, en definitiva, es ponerse del otro lado del parlante y conocer qué se espera que salga por allí”. (LALO MIR)
¿Qué pasa con las secciones del programa de radio?
Lo ideal es realizar secciones que sean de interés para la audiencia. Y por supuesto para la audiencia que elegimos. Por ejemplo, deportes, interés general, la agenda para la semana. Algo que vende mucho es la sección de espectáculos.
Pero debemos estar muy atentos a la hora de realizar de un programa, estar atentos y prensar siempre en el oyente.
¿Qué es Parte del Aire?
Una de las programaciones que sobresale por encima de las demás en Radio Cualquiera es “Parte del Aire”, un programa realizado por alumnos de la cátedra de Taller de Producción Periodística de la Facultad de Ciencias de la Educación , de la Universidad y que hace algunos años sale al aire.
“Parte del aire” se emite todos los lunes de 21 a 22 y aborda una multiplicidad de contenidos. Los estudiantes del taller, realizan diferentes piezas radiofónicas, entre ellas se pueden nombrar los informes periodísticos, entrevistas, pastillas, las artísticas de identificación del programa y las secciones. Además, son los estudiantes quiénes conducen y llevan adelante la programación los días lunes.
En “Parte del Aire” se tratan temas de la actualidad, temas que son de mucho interés para la sociedad. Hay secciones destinadas a efemérides, a informes periodísticos, pastillas, entrevistas, agenda cultural.
Además del programa, los estudiantes realizan todos los lunes dos boletines informativos, en los que desarrollan las principales noticias de la fecha.
Por lunes, un grupo de alumnos realiza los boletines informativos de las 21 y de las 21:30 y, otro grupo realiza el programa.
Según lo que se viene desarrollando parece un programa interesante. Y sí. Claro que lo es. Pero creo yo que no está funcionando.
Mi propuesta
Teniendo en cuenta que ya pasé como conductora de unos de los primeros boletines y como productora del último programa del cuatrimestre, mi propuesta se basa en varias cosas. Son muchas las críticas que tengo para hacer.
Pero no lo tomo como una crítica negativa, más allá de que así parezca, es más bien una crítica que puede llegar a constituir un mejor programa, un mejor “Parte del Aire”.
Los conductores. El oyente. El horario. La agenda temática. La periodicidad. La estructura. Todo esto voy a criticar.
En primer lugar, y por una cuestión de identificación, para que el oyente pueda identificarnos es decidir quien va a conducir el programa. El que cada lunes participen en la conducción de programas diferentes personas, creo que marea un poco a la audiencia. Más allá que el programa tenga sus artísticas de identificación en el comienzo y en el final, los conductores son los que más aportan a la programación y con ellos se identifica el oyente. Entonces creo que sólo se necesitan tres voces para la conducción del programa. Como dice López Vigil, dos conductores y otra persona que realice las diferentes secciones del programa.
En segundo lugar, el oyente. ¿Quién es nuestro oyente? ¿Sabemos para quién hacemos el programa? Creo que no. Me parece que “Parte del Aire” no tiene oyentes definidos. Y es algo que se debe definir. ¿Para quién realizamos el programa? De acuerdo a la agenda de temas que se desarrollan parece que es para jóvenes y adultos. Pero hay que ver si el horario es el adecuado para los temas que se tratan en el programa. Y esto último tiene que ver con el tercer punto a criticar. El horario. Siguiendo con las temáticas que se tratan en el programa, creo que el horario del programa tendría que ser más temprano. Tal vez a las 18 o 19 horas tendría más oyentes. Mí propuesta para el segundo y tercer punto, sería definir entre todos los alumnos del Taller de Producción Periodística para qué tipo de audiencia queremos hacer “Parte del Aire”, teniendo en cuenta las temáticas y horario.
En cuanto a la agenda temática, son interesantes las problemáticas y temas que se tratan en “Parte del Aire”, pero se tendría que reveer estas cuestiones una vez que definamos bien el público.
La periodicidad, es el quinto punto del cual voy a hablar. Teniendo en cuenta la agenda temática que posee el programa, me parece bien que salga al aire una vez por semana. Pero sí tengo para criticar la periodicidad de los boletines informativos. Me parece que en vez de ser boletines informativos, sería ideal realizar dos panoramas informativos pero todos los días. Si la radio no tiene boletines informativos todos los días, me parece absurdo que se pase solo los días lunes. Mi propuesta es realizar dos panoramas informativos por día y todos los días. ¿Por qué panorama y no boletines? Porque los boletines generalmente salen mucho más seguido que los panoramas, en cambio, la regularidad de los panoramas es menor, generalmente son dos o tres por día. Entonces, realizando panoramas, no tenemos que estar todo el día en la radio y le damos a esta última, un poco más de prestigio y seriedad.
En cuanto a la estructura, me parece que justamente el programa está muy estructurado, muy sistematizado. Y esto hace que los conductores estén pegados a una rutina, y tal vez obligados a ella. Con esto no quiero decir que no sea organizado, porque todo programa, todo proyecto necesita de una organización. Pero “Parte del Aire” creo que tendría que ser un poco más informal y desestructurado.
Además me parece que sería interesante integrar otras secciones como ser entrevistas en vivo, concursos. Esta última sección llama mucho la atención de la gente e invita a participar a la audiencia.
Conclusión
Hoy la radio ocupa un espacio por derecho propio. Ya no se plantea competir con la televisión porque supo conquistar un sitio imprescindible en la vida cotidiana. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han abierto también otros canales a través de Internet y hacen posible que un programa emitido en una localidad de nuestro país pueda ser escuchado con calidad y alta fidelidad en otros lugares del mundo.
Las radios comunitarias deben aceptar este desafío: ser impulsoras de una nueva agenda. Las modalidades participativas y democráticas de trabajo, la ausencia de fines de lucro y los objetivos de naturaleza política, social y cultural. Las radios comunitarias también fueron y son espacio de encuentro, expresión y acción de sectores minoritarios que no ocupan puntos centrales del espacio social.
Y esto debemos lograr con ”Parte del Aire”, un espacio de construcción de vínculos entre locutores y oyentes, un espacio en el cual podamos participar, denunciar, manifestar, declarar cuestiones de interés para toda la sociedad.
Fuentes consultadas:
- Hacer Radio. Guía Integral, de Mario Portugal y Héctor Yudchak.
- Informe Radiofónico referido al Centro Cultural La Hendija.
- http://lahendija.org.ar







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