sábado, 18 de junio de 2011

Ensayo periodístico Zamira Kramer

¿De qué hablamos cuando hablamos de Parte del Aire?

Una nueva apuesta para  llegar al oyente
Este programa radial realizado por estudiantes de comunicación social juega con la creatividad en cada emisión para lograr que el oyente se sienta Parte del Aire.



Parte del Aire es un programa de radio que surge como una  propuesta comunicacional integradora desde la cátedra del Taller de Producción Periodística perteneciente a la Carrera de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias de la Educación.    
Lo que pretende este proyecto es que a lo largo del año académico se ponga al aire  un programa radiofónico en una emisora local, donde cada estudiante pueda asumir los diferentes roles y funciones que se precisan para la pre-producción, producción y puesta en antena de un espacio de una hora reloj semanal.                                                                
Este proyecto está dirigido por el profesor Oscar Bosetti, del taller de audio. A lo largo del cursado el equipo de cátedra  ofrece a los estudiantes  guías de ayuda  para poder lograr un óptimo resultado en cada programa que sale al aire. Para obtener un buen nivel de preparación se les da a los estudiantes trabajos prácticos tanto escritos como aquellos destinados a ser grabados, que son el espacio de vinculación entre el marco conceptual y la praxis radiofónica orientada a la tarea de preproducción, producción y puesta al aire de diferentes piezas radiofónicas.
Este programa  radial se emite todos los lunes de 21 a 22  horas por FM radio Cualquiera 94.3, ubicada en el Centro Cultural “La Hendija” ubicada en calle Gualeguaychú 171 de la ciudad de Paraná.  
Radio Cualquiera: su historia
Los fundadores de Radio Cualquiera cuentan cómo surgió y en qué consiste el proyecto:
Desde mediados de 2005, nos embarcamos en el proyecto de hacer una radio diferente en Paraná. En un principio, la idea básica surgió con la intención de poder escuchar en el dial expresiones que, en ese entonces, no tenían oportunidad en las emisoras comerciales. De ahí partió la iniciativa concreta de generar un lugar que pueda ser atravesado por voces, música, relatos y propuestas diversas de nuestra ciudad. En fin, el deseo era poder hacer y escuchar otra radio.
Desde este punto de partida, y desde la Fundación Centro Cultural La Hendija, comenzamos de a poco a dar pasos importantes. Avanzamos generando una red de vínculos y conversaciones con distintas entidades, diversos grupos de producción cultural y particulares interesados en participar y enriquecer la propuesta a través de distintos aportes. Gente con y sin experiencia en radio, pero con muchas ganas de participar en la idea.
Por otros frentes, también se abrieron caminos por los cuales se montó el estudio, la antena y los equipos en la Sala 3 de este centro cultural. Asimismo, se firmaron convenios de cooperación mutua con la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Paraná, y se realizaron los trámites correspondientes ante el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER) para obtener la adjudicación de una frecuencia, ya que a partir de la reforma del artículo 45º de la Ley Nacional de Radiodifusión (Nº 22.285), se habilita a entidades sin fines de lucro contar con una licencia. Finalmente, el jueves 15 de septiembre de 2006, a las 19, comenzamos nuestras emisiones al aire, y a la fecha, contamos con una grilla de 24 programas de producción independiente.
La idea, como en un principio, sigue siendo poder sostener en la práctica y debate diario, la construcción de un medio de comunicación independiente, donde se puedan tener cabida a  diversas propuestas. En este sentido se han abierto propuestas como la Radio Peña -entre otras iniciativas-, para poder generar recursos.
Nuestra historia es breve y juntos, creemos podemos contar muchas otras más. Esperamos encontrarnos pronto, seguir mancomunando ideas, contar con sus palabras y compromiso, para poder seguir abriendo este espacio que pretende ser canal de comunicación y expresión de distintas voces, donde podamos hablar juntos.
(Extraído de una entrevista del CPR - Duración: 9'37" - Fecha: octubre de 2007).

Acerca del Centro Cultural La Hendija
En una entrevista realizada por ex alumnos del Taller de Producción Periodística Armando Salzman director del Centro Cultural La Hendija comenta:
 La Hendija se creó a partir de un viejo taller de rectificación de motores que ocupaban 800 metros cuadrados que están acá en el centro de la ciudad, en una capital de provincia, y como es capital de provincia se armó con la ayuda de gente amiga que cuando salía de trabajar venía daba sus horas de trabajo y canjeaba cosas por trabajo, como maderas, como elementos de hierro, como puertas y así  se fue creando a lo largo de 6 años (que fue lo que duro el periodo de construcción de la primer sala), lo que se conoce hoy  como la sala de cine, que se inauguró en el año 89. Cuando nosotros arrancamos con La Hendija recién salíamos de la dictadura, y cuando pensamos en este lugar todavía el  recuerdo de lo que había pasado estaba muy fresco, y no queríamos que algún día un grupo cualquiera, a través de un mecanismo jurídico cualquiera, armara una lista, se presentara a elecciones y  se quedara con este lugar para hacer una cosa distinta a la que el grupo fundador había pensado, por eso se armó jurídicamente como una fundación.
Con lo que se empezó a generar después de la actividad cinematográfica se reconstruyó el galpón de lo que actualmente es la sala dos, que estaba totalmente destruido. En esa época era cuando el cine había desaparecido en la Argentina se pasó de dos mil salas a doscientas, en la provincia quedaron únicamente  dos salas una de las cuales era  la Hendija. Hicimos cine de estreno durante seis días a la semana durante 40 semanas al año. Y así durante esos años con lo que el cine fue generando se reparó la sala que en el 94 se estrena como sala dos, que es la actual disposición de la Hendija, dos salas para cine, teatro y actividades musicales una galería de arte que es el ingreso al lugar y una radio que es uno de nuestros últimos proyectos que arrancó hace ya cuatro años.
La Hendija que abrió sus puertas hace 21 años se define como una fundación social sin fines de lucro, como centro cultural independiente está  abierto a diferentes propuestas culturales: teatro cine, música exposiciones, la editorial, la radio y algunos talleres.
Armando Salzman  sigue diciendo: Al principio no quisimos tener talleres propios porque no quisimos que el lugar se identificara con una línea estética determinada, es muy común y no nos parece mal, que las salas sean de tal grupo donde hay una determina estética teatral, una determina estética musical que pertenece a ese grupo y por lo tanto impregna esa sala, es una  forma de pensar, la de nosotros no fue así desde un principio , tal vez porque los que iniciamos este lugar no teníamos una actividad artística propia por lo tanto no teníamos una actividad artística que defender sino todo lo contrario. Pensamos de que tenía que ser un lugar ecléctico un lugar donde todos pudieran participar y mostrar lo suyo desde ahí arranca ese intento nuestro de no identificación con una identidad fija, sino una identidad en permanente movimiento, una identidad de permanente antropofagia con todo lo que esté a la vuelta para devorar y cambiar lo de uno.
Características del programa Parte del Aire
Cuestiones técnicas
Este programa se emite en una radio de frecuencia modulada (FM),  que se centra en una localidad determinada en este caso la ciudad de Paraná. Además esta radio puede escucharse vía internet en la web por lo que expande su nivel de audiencia
Tipo de radio elegida
La radio elegida para transmitir el programa es radio Cualquiera, una radio comunitaria la cual se adecua a los objetivos de este proyecto
La conceptualización que el profesor Oscar Bosetti plantea en “Radiofonías” sobre las radios comunitarias es la siguiente:
   “…la función social de los medios comunitarios parte del fomento a la participación de las comunidades en las que se inscribe, de abrir canales para la expresión y circulación de la palabra.”
   Se debe admitir que radio cualquiera es diferente a los demás medios tradicionales de Paraná. Entre las personas que conforman esta radio surge una fuerte necesidad de identificación; una necesidad que los medios convencionales no lograban satisfacer. El origen de estos tipos de medios comunitarios  parte de la base de que no hay nadie mejor que uno mismo para decir lo que se quiere decir, para manifestarse, para expresarse libremente. Es dejar de lado la tutela de los medios masivos y comerciales, legitimados ya como espacios de producción de comunicación. Y esto no significa estar en contra de los mismos ni librar una batalla. Es solamente una manera de ejercer el derecho humano de la comunicación, siempre con el objetivo de habilitar climas comunicacionales democráticos donde tengan cabida las vivencias, las realidades cotidianas, las construcciones de sentido, en fin, las experiencias y las voces de los actores sociales que inscriben su sello en estos medios, poniendo el cuerpo y la vida en su constitución y continuidad.
Formato radiofónico
Este programa radial se centra dentro del formato de la radiorevista.  Parte del Aire incluye dentro de esta modalidad: conducción a dos voces, donde sólo se requiere de una tercera voz para las secciones especiales. Los locutores se dirigen hacia el oyente de manera informal pero respetuosa.  El programa brinda a la audiencia una amplia variedad de contenidos donde el género informativo atraviesa la mayoría de la transmisión.

Ignacio López Vigil en el capítulo 9  de su  Manual Urgente para Radialistas Apasionados hace referencia a este formato y dice:
La revista, como ya dijimos, no constituye un cuarto género de la producción radiofónica. Más bien, es un formato amplio, híbrido, capaz de englobar a los demás. Todo cabe en la revista, todos los géneros y subgéneros pueden trabajarse en su estructura. Y todos caben, cualquier oyente puede engancharse en su ruta. Por eso, también se la conoce como programa ómnibus, un transporte público que se detiene en muchas estaciones y donde suben los más variados pasajeros. La buena dirección del conjunto la asegura el chofer de la revista, quien conduce el programa.
Muchas revistas segmentan sus públicos. Según los destinatarios, podemos hablar de revistas infantiles, de mujeres, de jóvenes, de migrantes, dirigidas a grupos sindicales, a comunidades cristianas, para los sacrificados madrugadores o para los contumaces trasnochadores. Es bueno aclarar que la segmentación no significa excluir otras posibles audiencias, sino priorizar un sector sobre otros.
También podemos especializar los contenidos. Hablaremos, entonces, de revistas informativas, deportivas, musicales, educativas, religiosas, culturales… Y dentro de cualquiera de éstas, podemos enfocar aún más el lente: una revista musical sobre rock, una educativa sobre derechos humanos, una informativa internacional, una cultural sobre actualidad cinematográfica, y así.
La tendencia del formato ha sido ir ganando en extensión. Se arman espacios de tres, cuatro y más horas. Algunas emisoras dividen su programación en cuatro grandes revistones que corresponden a los cuatro bloques fundamentales del día (mañana, tarde, noche y madrugada).
Abundan también las revistas de mediano tamaño, de una o dos horas de duración. No tienen una dinámica muy diferente a las anteriores, es sólo cuestión de más o menos tiempo, de menos o más secciones. Y sobre todo, de aguante de los conductores.
Y están las revistas que podríamos llamar compactas, oscilando entre los 15 y los 30 minutos de duración. Por su brevedad, requieren un diseño más estructurado, que aproveche al máximo los recursos y logre la variedad no tanto al interior de un solo programa, sino a lo largo de muchas emisiones.
En cuanto a la frecuencia, sigue vigente un antiguo criterio de programación: mejor 3 minutos al día que 30 a la semana. La razón es simple: el programa diario crea el hábito. Los conductores —igual que la comadre que visita— entran a formar parte de la familia, se convierten en amigos y amigas que, a diario, se acercan a platicar con nosotros, que siempre están ahí, al alcance del botón del receptor.
 La revista semanal es muy utilizada, sobre todo, por colaboradores de la emisora que no tienen tiempo para más: grupos de jóvenes, de vecinos, de defensa del consumidor, mujeres organizadas, comunidades religiosas, ecologistas… La opción de espacios semanales no es mala, por supuesto. Podríamos ubicarlos en sábados o domingos. Estos programas deben ofrecer un menú especialmente atractivo, igual que cuando uno sale a comer fuera de casa el fin de semana.
Otra posibilidad es pautar la revista los lunes, miércoles y viernes. O dos veces por semana, los martes y jueves. Lo riesgoso de esta fórmula es que muchos oyentes —tal vez usted mismo—sintonizan el jueves creyendo que es miércoles y al revés. ¿No será mejor decidirse a media hora diaria que a una hora cada dos días?
Pensar en revistas quincenales o mensuales es perder un poco el tiempo. Difícilmente un programa tan espaciado logrará sostener su audiencia.

En cada emisión participan diferentes grupos del taller donde se turnan para realizar las diferentes secciones del programa. Mientras un grupo se encarga de llevar a cabo la locución, las efemérides y la agenda cultural, otro grupo brinda las últimas noticias del día en el boletín informativo. Además se incluyen producciones previamente  grabadas por otros grupos, como es en el caso de las entrevistas, informes periodísticos y las pastillas.
El objetivo de Parte del Aire es dirigirse a un público comprometido con lo que pasa día a día,  como dice el slogan del programa: que  el oyente esté “con los pies en la tierra”.
Este programa piensa en un oyente que luego de sus actividades diarias llega de noche a su casa, y aunque esté cansado, todavía tiene ganas de informarse y disfrutar de un programa dinámico y juvenil sin importar a que franja etaria pertenezca.
Este programa busca generar un contenido distinto al que ya existe en el mercado y dirigirse a una audiencia amplia. Parte del Aire  aprovecha la tecnología actual  y ofrece al oyente la opción de escuchar el programa a través de la web. Este proyecto radial además cuenta con su propio blog: http//partedelaire2011.wordpress.com para brindar más información al usuario.

Más propuestas
Como integrante de Parte del Aire  2011 puedo decir que la propuesta planteada desde la cátedra del Taller de Producción Periodística me parece muy  interesante y productiva para ir adentrándonos  como futuros profesionales en el terreno comunicacional.
Después de haber participado de dos emisiones de Parte del Aire 2011 brindando los boletines informativos y luego haciendo la conducción del programa creo que he sacado el mayor provecho de dicha experiencia. Cada emisión de parte del aire   conlleva una exhaustiva  producción  que fortalece y da seguridad a la hora de salir al aire.
He observado que este programa al ser tan estructurado no da la libertad suficiente para salirnos de lo pautado, esto se da a mi parecer por el escaso tiempo que tenemos de transmisión, ya que al contar tan sólo con una hora de programa el tiempo es muy limitado para agregar más dinamismo en el transcurso de la emisión. También se limita el espacio para estar más en contacto con el oyente, por ejemplo  para que salga al aire y opine sobre algún tema que se haya pasado al aire. La idea de hacer un programa con tan rico contenido para la audiencia desde mi punto de vista tendría que dar más lugar a la opinión de la audiencia que nos está escuchando.
Creo que al oyente se le debe hacer difícil identificarnos cada programa por el hecho de los locutores se van turnando y no hay una voz fija en el programa, y esto se hace muy difícil de modificar ya que para el proyecto es esencial que todos los integrantes del taller participemos del programa, ya que todos debemos pasar por esa experiencia de hablar delante de un micrófono y de atravesar los miedos y la adrenalina que eso implica. Es importante considerar que no todos tienen la misma predisposición para conducir un programa y atraer al oyente, sólo la práctica nos da la posibilidad de soltarnos un poco más cada vez  que salimos al aire en un medio de comunicación.
Otra de mis propuestas desde mi humilde lugar en este proyecto es agregar a la radiorevista invitados especiales que puedan dar su opinión sobre determinado tema, que nos permita generar un espacio de debate entre el oyente, los que realizan el programa y el invitado de esa noche.
Otra de las sugerencias para las próximas ediciones de parte del aire es agregar a la sección de efemérides archivos de audio a las distintas fechas que se recuerden ese día, para hacer una lectura más completa dio suceso y así ayudar a la imaginación auditiva  del oyente.
Como última propuesta para el programa me gustaría sumar una emisión más por semana para que el oyente se identifique cada vez con Parte del Aire y se vaya acostumbrando a escucharnos, ya que al ser una emisión por semana existe la posibilidad de que el oyente no pueda establecer una conexión de empatía suficiente con el programa.

A pesar de las todas las cuestiones que tiene este programa para resolver creo que el objetivo esta logrado y encaminado pero como en toda producción radial que se emite en vivo hay cosas que se necesitan pulir para mejorar las emisiones de parte del aire. A través de estas críticas constructivas nos vamos formando en este campo comunicacional que todo el tiempo se va renovando, la única forma de progresar es mediante prueba y error. La intención es lo que vale en este proyecto y la iniciativa de mejorar los contenidos que se transmiten en la radio, en este caso a nivel local, donde enfocamos poner nuestro granito de arena.
Para finalizar rescato de este proyecto Parte del Aire, el trabajo en grupo, el compartir nuevas experiencias con los compañeros y los profesores y el apostar desde el espacio universitario a comprometernos cada vez más con la realidad  comunicándonos de manera más directa con la sociedad.
“La programación es la palabra conquistadora, la declaración de amor de ella, la radio, a él, su público. Candidatas en el dial hay muchas.  Todas las emisoras difunden música, noticias, todas hablan y esperan ansiosamente ser escuchadas. La diferencia radica precisamente en la manera de pronunciar esas palabras, esos sonidos sensuales que viajan a través de espacios inmensos para alcanzar multitudes y que, sin embargo, parecen haber sido dichos para una sola persona y al oído. La programación es la coquetería de cada radio, su estrategia particular de seducción”.
Ignacio López Vigil



 BIBLIOGRAFÍA:
-          Manual Urgente para Radialistas Apasionados, de José Ignacio López Vigil. Capítulo: Radiorevista

-          Hacer Radio. Guía Integral, de Mario Portugal y Hécor Yudchak.
-          Informe Radiofónico referido al Centro Cultural La Hendija
-           http://lahendija.org.ar



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